¿Qué hacer en Pontevedra? Una ruta por la iconografía mística

Todos estamos acostumbrados a caminar por las calles centrando nuestra mirada en el teléfono móvil, absortos y casi impasibles al entorno que nos rodea. Es una consecuencia inevitable de la sociedad actual, acelerada, y en lucha continua por no perderse nada de lo que sucede en el mundo virtual. Ése que, en realidad, no es el nuestro. 

En Pontevedra, levantar la mirada significa olvidarse del móvil. Es dejarse llevar por una atracción magnética, alimentada por la belleza de las fachadas e, incluso, por los símbolos y misterios que en ellas se representan. Si te estás preguntando qué hacer en Pontevedra, esta ruta por la iconografía mística hará que te diviertas, aprendas y saques todas tus dotes detectivescas. Si uno presta la suficiente atención, puede ser testigo de auténticos secretos, como el de la logia masónica de la ciudad del Lérez.

Un poco de contexto: ¿Qué es la teosofía? 

La teosofía es un sistema religioso, filosófico y místico cuyos integrantes creen en la sabiduría divina. Esto es que, guiados por un ente superior, consiguen poseer conocimientos sobre el universo gracias a su sola intuición. Se trata de una doctrina con origen en Nueva York, ciudad que vió nacer a la Sociedad Teosófica en 1875. Fue fundada por la ocultista ucraniana Helena Petrovna Blavatsky y el coronel retirado Henry Steel Olcott. 

Madame Balvatsky fue la fundadora de la teosofía
Helena Petrovna Blavatsky y el coronel retirado Henry Steel Olcott.  Fuente: National Geographic

Los primeros estudios e investigaciones de esta sociedad secreta se centraron en el esoterismo y todo lo relacionado con los médiums y el espiritismo, Pero; tras  un viaje de Blavatsky a la India, se interesó, también, por el estudio de las religiones orientales. La ocultista, anti-racionalista y anti-cristiana, escribió en 1889 ‘La clave de la Teosofía’, en donde se agrupan los tres objetivos principales de hermandad: 

  1. Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, sexo, casta o color. 
  2. Fomentar el estudio comparativo de religiones, filosofías y ciencias.
  3. Investigar las leyes inexplicadas de la Naturaleza y los poderes latentes del hombre.

Helena Blavatsky morirá en mayo de 1891. Sola, en su residencia de Londres, alcoholizada y abandonada por la mayoría de sus adeptos. La británica Annie Besant, su sucesora, defendería la reencarnación viviente de Jesucristo en un joven hindú, Krishnamurti, teoría radicalmente rechazada por el grupo teosófico pontevedrés, y otros sectores de la Sociedad que acabarían escindiéndose. 

Ruta por la iconografía mística de Pontevedra

  1. La logia Marco Aurelio 
  2. El Liceo Casino y su falso signo masón
  3. Un templo masónico en el centro de Pontevedra 

1. La logia Marco Aurelio 

La doctrina teosófica contó en Galicia con un amplio grupo de seguidores, entre los que se encontraron intelectuales como Ramón María del Valle-Inclán. El dramaturgo escribió ‘La lámpara maravillosa’ y el poemario ‘El pasajero’, con claras referencias al ocultismo, la magia y la alquimia. Estos movimientos esotéricos florecieron ampliamente desde finales del siglo XIX, hasta principios del XX, en todo el mundo occidental. 

una ruta mística por la masonería de Pontevedra

La ruta por la iconografía mística de Pontevedra comienza con la historia de la logia Marco Aurelio, fundada en 1911. Una de su simbologías más características se encuentra en la vivienda número 5 de la Rúa Paio Gómez Charino, justo frente al Teatro Principal. Se trata de la estrella de cinco puntas, que corona el insigne inmueble. Javier Pintos Fonseca, concejal entre 1897 y 1901, fue su morador, y también el principal miembro de la hermandad. Esta estrella es la iconografía del «hombre primordial» o Maestro Masón y sus cinco puntas aluden al simbolismo del 5, número del «microcosmos». 

La logia masónica de Pontevedra.
Residencia de Javier Pintos Fonseca al comienzo de la Rúa Charino.

Javier Pintos Fonseca: el masón

Pintos Fonseca fue un hombre culto, maestro de la guitarra, figura como uno de los promotores y fundadores de la «Sociedad Filarmónica” (1921), además de ser dueño de una de las bibliotecas más grandes de la ciudad. Siempre participó de forma activa en la vida social pontevedresa: compartió amistad con el Marqués de Riestra, el político Eduardo Vincenti, los hermanos Muruais, el pintor Carlos Sobrino, el boticario Perfecto Feijóo, Castelao o Losada Diéguez….

Como dato curioso, el violinista Manuel Quiroga le regaló un busto de Beethoven, obra del escultor ruso Naoum Aronson, que presidía cada una de las reuniones en su domicilio. El que fue alcalde de Pontevedra, Xosé Filgueira Valverde, describió, como sigue, el ambiente de esta misteriosa morada:

«Na casa de Pintos tiñan as tenidas os membros da «Marco Aurelio» e se celebraban xuntoiros espiritistas, o que non empecía que asistiran adoradores nocturnos e xente moi devota ás sesións musicais, discográficas, con programa impreso e pebeteiro aceso, baixo a presidencia do busto feito por Aronzon que lle regalara Manolo Quiroga. Asi xurdiu a “Sociedad Filarmónica”.

É unha casa de estilo ecléctico, coetánea da «Dórica» que hoxe é «Arquivo Histórico» e do mesmo constructor, guiado pola man de Javier Pintos, que trazou as portas de madeira con estilizacións simbólicas, fixo poñer no ático a Estrela de Salomón, logrou que tivese o número «cinco» da rúa e o inscribiu nunha lousa pentagonal. Na planta baixa, un despacho con madeiras nobres, un friso de retratos dos grandes mestres da humanidade – onde non faltaba Cristo – cerámicas orientais, e…nun recuncho, a espada dos ritos iniciáticos que, collida dun ou doutro modo podía dar sorte ou traer malfado. Alí encendeu o gran Don Ramón a súa «Lámpara Maravillosa». No primeiro andar, unha sala de música co piano, outro busto de Beethoven e, a cada lado, cadros cos lotos abertos e os lotos pechados…»

Como vínculo de unión con esta historia, hasta hace unos años, en la planta bajar del edificio se hallaba un restaurante de nombre “El Masón”; evocador de los años en los que la logia Marco Aurelio desarrollaba sus tenidas, o reuniones, en la Boa Vila.  

2. El Liceo Casino y su falso signo masón

Para nuestra siguiente parada, hay que afinar bien la vista y, sobre todo, nuestros sentidos. Tras el Teatro Principal se encuentra la sede del Liceo Casino de Pontevedra; en concreto, está situado en el número 21 de la Calle Manuel Quiroga. En su noble fachada pétrea existen una serie de grabados que datan de finales del siglo XIX (momento de la construcción del inmueble), y que coinciden con la etapa de mayor esplendor de las ciencias ocultas. 

masonería en el Liceo Casino de Pontevedra

Acompañando a la palabra “Liceo” se encuentran en relieve un compás y una escuadra: los símbolos por excelencia de los masones. Para esta hermandad, la escuadra representa la rectitud y la disciplina, virtudes fundamentales para todo masón; y el compás representa los límites que los masones no deben sobrepasar con otras personas. Sin embargo, la colocación de las grafías no se corresponde con la utilizada por la masonería, lo que parece indicar que se trata de la representación simbólica del arte arquitectónico, siguiendo el hilo de las demás figuras que adornan el frontispicio y que simbolizan las distintas artes. 

3. Un templo masónico en el centro de Pontevedra 

la casa de los Fonseca es actualmente el archivo histórico provincial de Pontevedra
Casa de los Fonseca, actualmente Archivo Histórico Provincial de Pontevedra

Dejando atrás la Rúa Manuel Quiroga, y tras atravesar la Alameda, llegamos al Paseo de Colón: última parada de esta ruta por la iconografía mística.

En el número 4, un singular edificio se levanta franqueado por esfinges a ambos lados de la escalinata de acceso. Actualmente, kilómetros y kilómetros de documentos se esconden tras sus paredes, pues estamos ante el Archivo Histórico Provincial. Si bien, fueron los libros quienes habitaron sus estanterías en el pasado, cuando en este mismo enclave se ubicaba la Biblioteca Pública. 

Para encontrar el origen de esta llamativa obra arquitectónica es necesario sumergirse en la historia y viajar hasta agosto del año 1909. Eulogio Fonseca García de Redondo, tío de Javier Pintos Fonseca, solicitó, ése año, licencia para construir una residencia familiar de planta baja, con una marcada simbología masónica. La fachada principal, de sillería, sigue el estilo neoclásico, con un pórtico de ocho columnas que simulan un templo dórico de la época griega.

Guarida de criaturas mitológicas

la casa de los Fonseca es un vestigio de la masonería en Pontevedra

El conjunto cuenta con arquitrabe, friso y cornisa, sobre el que se sitúa un frontón con ventana semicircular, que hace referencia al Ojo de la Providencia, más conocido como el Ojo que todo lo ve. Este símbolo fue adoptado por los francmasones para representar al Gran Arquitecto del Universo.

Grifón en la Casa de los Fonseca

A cada uno de los lados del frontón, se pueden contemplar dos grifos: criaturas mitológicas, con alas, pico y garras de ave, pero cuerpo y patas de león. Para los hebreros, el grifo era considerado una figura guardiana y símbolo de valentía.

esfinge masonería en la casa de los Fonseca Pontevedra

En cuanto a las esfinges, son seres con cabeza y pecho de mujer, pero con cuerpo de león, que se asocian como símbolos del mal. En la mitología griega, las esfinges proponían acertijos a los viajeros y les restringían el paso hasta que los resolvían adecuadamente

Euligio Fonseca perteneció a la logia Helénica, que funcionó entre 1882 y 1890, y obtuvo el grado 18º con el alias Fenelón. Figuró, también, como miembro de la logia Helenes nº 7, junto al farmacéutico Joaquín Maquieria, que tenía su establecimiento frente a la botica de Perfecto Feijóo, en la Plaza de la Peregrina. 


Muchos otros elementos de la iconografía urbana pontevedresa llaman la atención por su singularidad y rareza. En la Plaza de la Peregrina, Teucro, el héroe griego que fundó Pontevedra, preside el atrio del santuario. Esta escultura sorprende por tratarse de una representación pagana, además de por su peculiar forma: es el alter ego del mismísimo Hércules.

Puedes consultar la historia de esta y otras representaciones, que no dejan indiferente a quien observa, en nuestro artículo “Teucro y las miradas de un héroe”.