Las mil caras del río Lérez

Casi 5.000 fotografías de agua, vegetación, cielo, nieve… naturaleza. A Pontevedra siempre se la ha conocido como la ciudad del Lérez, pero, paradójicamente, pocos pontevedreses conocen la historia que hay detrás de su arteria azul. Para describir la inmensa riqueza natural del río que cruza y baña a la Boa Vila, no hay palabras que basten, pero tal vez sí imágenes que puedan sustituirlas.

Y es que el río Lérez esconde mil caras ocultas, paisajes bucólicos de naturalezas casi vírgenes que el fotógrafo Jaime Olmedo es capaz de congelar y mostrar en sus redes sociales. Haciendo lo que más le gusta, fotografiando, Olmedo devuelve a las aguas de este cauce fluvial al lugar que siempre les debió corresponder: el de la admiración y el aprecio de todos los pontevedreses. 

El río Lérez como origen de Pontevedra

La historia de Pontevedra no puede entenderse sin su río. Sobre el Lérez se construyó el puente romano que da nombre a la ciudad, del latín potem veteram, y , desde entonces, el vínculo que se forjó fue tan intenso que llevaría a la ciudad a ser potencia económica en las épocas venideras. El puerto de la Boa Vila fue en los siglos XV, XVI y XVII uno de los máximos exportadores de sardina, zarpando de él barcos hacia lugares impensables. La belleza natural y la riqueza de los ecosistemas son hoy en día dos de los principales baluartes del afluente pontevedrés. ¿Pero dónde comienza tanta belleza? 

Un parque eólico como nacimiento

“El río Lérez nace en el monte San Bieito, en A Serra do Candán, muy cerca de un parque eólico”, explica Jaime. Un paisaje inesperado, pero a la vez revelador para el fotógrafo. «Pasó lo que pasa muchas veces, que lo que te imaginas no se corresponde con lo que luego te encuentras. Desde el sofá de mi casa imaginaba un nacimiento del río más peliculero, con su regato bien definido, abriéndose paso entre las montañas. Pero mi queridísimo sofá y el río iban por caminos diferentes”.

Nacimiento del río Lérez en A Serra do Candán
Nacimiento del río Lérez en A Serra do Cadán. Fotografía de Jaime Olmedo.

La del nacimiento es la foto que inaugura el mosaico de 360 imágenes que se pueden contemplar en su perfil de Instagram y Facebook (rio.lerez), y que el pontevedrés actualizó día a día, desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2021. “En realidad las fotografías fueron hechas en el 2016”, relata Jaime, momento en que la fuerza de la curiosidad se reveló en la iniciativa de realizar un trabajo de documentación sin precedentes, con el río como único protagonista.

“La idea de este trabajo surgió como surgen las ideas, como una revelación. Una de las principales motivaciones derivó del Festival Novos Cinemas, que presentó una propuesta para la realización de actividades audiovisuales en torno al río. Y fue ahí cuando me propuse crear, fotografiar a partir del Lérez”. 

Un reto de 62 kilómetros

Desde las primeras primeras gotas hasta el mar, como reza en su biografía de Instagram, y guiándose por Google Maps, Jaime recuerda que el proceso de documentación no fue del todo sencillo. “Es como hacer el Camino de Santiago, a lo largo de 62 kilómetros, pero con la diferencia de que aquí se tarda más en avanzar cada metro, por la ausencia de caminos”.

A la frondosa vegetación y la enrevesada orografía se le sumó un reto técnico. “Hago fotografías fijas, por lo que este trabajo me llevó a reaprender muchas cosas de mi profesión, al no estar acostumbrado a realizar retratos de paisajes”. Sin embargo, cualquier que vea  el resultado de las imágenes, pensaría que este pontevedrés lleva toda la vida dedicada a la representación de espacios naturales.

En realidad, Olmedo desarrolla una carrera profesional vinculada al mundo audiovisual, con trabajos para series como “Fariña», adaptación del libro de Nacho Carretero, o la producción de Netflix “El desorden que dejas”, entre otras grandes producciones.

El río Lérez como un cuaderno de bitácora personal

Pero no solo la belleza y la calidad de las fotografías sorprende a quien observa. Jaime Olmedo cuida también cada una de las reflexiones que guardan sus pies de foto, constituyendo el mejor cuaderno de bitácora personal. «Con mi cámara llevaba un diario. Tomaba notas y reflejaba los sentimientos que me inspiraba el río. Pero, ahora, con la perspectiva de los años, esas notas se modifican, y es casi como un juego entre las emociones del pasado y el presente”. Un juego en que tiene cabida el humor, los recuerdos y hasta la filosofía. Y es que el río es solo una excusa para dejar libre a la imaginación, es “luz para los tristes”. 

La historia imborrable, los puentes que salvan distancias, y la arquitectura que resiste al paso del tiempo es uno de los factores que más impresionó a Jaime. La Ponte Vella de Andón, o el Puente romano de Parada (Cerdedo), son claros ejemplos de ello. “Son puentes del siglo XIV o XV, que siguen en pié y cumpliendo su función. Además, me llamó la atención la cantidad de molinos abandonados que se esparcen a lo largo del río”. Pero, lo que más resalta el fotógrafo es la ausencia de gente. “El río no pasa directamente por ningún pueblo, y solo me encontré a un hombre trabajando en el campo. La soledad, el silencio, fue una pasada”. 

Ponte Vella de Andón, del siglo XV. Fotografía de Jaime Olmedo

Una exposición futura

El trabajo completo de Jaime Olmedo, esas mil caras del Lérez, ya está disponible para consulta en la cuenta de Instagram @rio.lerez. Sumergirse en el perfil social es perderse en la más bella y pura naturaleza. “Me gustaría hacer una exposición. Quiero darle un vuelta de tuerca más en otro formato y hacer una muestra seleccionando las imágenes que más gusten en las redes sociales”. Así, el río Lérez, un paraíso por descubrir, es gracias a este fotógrafo pontevedrés, un “instagramer” de éxito. 

Todavía queda mucha Pontevedra por descubrir. Navega hasta la isla de Tambo y sumérgete en su paisaje e historia, o encamina tus pasos hacia la literatura y sigue la pista al poeta Federico García Lorca en su visita a la Boa Vila.